Una pequeña guía para practicar running

Los deportes, como las bebidas o la ropa, también se ponen de moda. Desde hace tiempo, el running se ha convertido en el mejor acompañante para todos aquellos que quieren ponerse en forma gracias a los beneficios físicos que proporciona.

Ahora bien, como en el resto de deportes, sin estímulos diarios el running se puede convertir en un suplicio. Aquí te ofrecemos una pequeña guía para que puedas romper la inercia y que el hecho de ponerte las zapatillas y salir a correr se convierta en un hecho más que habitual:

  1. Control médico: Antes de comenzar a correr, o de realizar cualquier actividad física exigente, lo mejor es acudir a un especialista para que nos haga un chequeo que nos permita conocer nuestro cuerpo.
  2. Metas alcanzables: Si te planteas retos inalcanzables éstos no llegarán y además pueden desmotivarte, o peor aún, causarte alguna lesión al causar excesivo estres a los músculos.
  3. Haz caso a las señales. Nosotros no, pero nuestros cuerpos son sabios. Si tu cuerpo te lanza señales de que está excesivamente cansado no fuerces más de la cuenta.
  4. Entrenamientos variados. El deporte está hecho para romper la rutina así que no lo conviertas en un ejercicio diario más: busca nuevas rutas, explora nuevos caminos y haz ejercicios variados.
  5. Cuida tu cuerpo. Antes y después de cada sesión de entrenamiento aprovecha para calentar y enfriar los músculos. Que tampoco se te olviden los estiramientos que son tan importantes como la propia actividad física.
  6. Vigila tu alimentación: para rendir en el mundo del running debes entrenar, descansar y llevar una buena alimentación.