La torre Latinoamericana ha resistido 3 terremotos

Una de las edificaciones más emblemáticas de la Ciudad de México es la Torre Latinoamericana que desde su inauguración el 30 de abril de 1956 ha resistido a 3 terremotos de gran magnitud.

El rascacielos de 44 pisos fue el edificio más alto de la capital del país desde su construcción hasta 1972 y obtuvo el récord de la torre más alta del mundo fuera de Estados Unidos y se encuentra ubicado en la esquina del Eje Central Lázaro Cárdenas y la avenida Francisco I. Madero.

 

Fue el primer y más grande edificio con fachada de cristal y aluminio y la única en todo el mundo en estar en asentada en una zona de alto riesgo sísmico por lo que fue un precedente para la construcción de edificios en todo el mundo.

Aunque al principio se consideraron dentro del proyecto solo 27 pisos que albergaría la compañía Latinoamericana de Seguros, cuando se realizó revisión del subsuelo se encontró que era posible diseñar un edificio de 40 pisos.

Esta magnífica torre se erigió como muestra del México creciente de la época y fue inaugurada oficialmente el 30 de abril de 1956, la compañía de seguros ocupó del cuarto al octavo piso, mientras que el resto del espacio se ofreció para oficinas en renta.

 

Un año más tarde el 28 de julio de 1957 un terremoto sacudió a la ciudad de México y no le pasó nada por lo que obtuvo un reconocimiento del American Institute of Steel Construction (Instituto Americano de la Construcción de Acero) gracias a su construcción con estructura de acero y pilotes profundos.

El 19 de septiembre de 1985, un terremoto de 8.1 grados provocó una gran devastación en la CDMX, sin embargo el edificio de 44 pisos se mantuvo en pie.

Treinta y dos años después de aquel gran sismo, el 19 de septiembre, pero de 2017, un sismo de 7.1 grados sacudió sus cimientos; sin embargo, permaneció en pie, solo se rompieron algunos cristales pero no tuvo daños estructurales.

Pedro Fossas, director de la torre, comentó que a pesar de que ya no es el más alto, ni el más moderno, ni cuenta con la última tecnología, sin embargo “sigue teniendo un magnetismo muy especial.”

La torre Latinoamericana es considerada como uno de los emblemas más representativos de la ciudad, pero tratar de modernizarla se requerirían muchos millones de pesos.